TRATADO ESOTÉRICO
DE ASTROLOGÍA HERMÉTICA
Samael Aun Weor
MAS BIBLIOGRAFIA DE SAMAEL AUN WEOR
PREFACIO
POR GARGHA
KUICHINES
Existe la
Astrología Científica o Numérica que requiere extensos estudios para su
aprendizaje, con ella los Astrólogos de todos los tiempos han hecho predicciones
sobre acontecimientos de importancia. También se han valido de esos
conocimientos grandes personajes como el caso de Hitler en Alemania quién se
valió de Astrólogos especializados para dirigirlos en sus ataques bélicos.
Nosotros los
Gnósticos nos separamos dé esa forma de estudio, porque con ella el hombre es
un juguete según las predicciones, un indefenso ante los signos que marcan las
distintas cuadraturas y paso de los astros, nosotros conocemos una astrología
que nos enseña a manipular con las estrellas y así podemos evitar los
acontecimientos que pudieran predecirnos los especializados de la Astrología
Numérica. Para ello se requiere cambiar los cuerpos lunares con los cuales
nacemos, por cuerpos solares o lumínicos valiéndonos de la raíz misma del ser o
sea de nuestra propia simiente.
El enemigo que nos
impide escalar el conocimiento divino es nuestro Yo Satánico o Jefe de legiones
que gobierna nuestro cuerpo físico. La manera más perfecta para deshacerse del
Guardián del Umbral como lo llaman los de la manó izquierda es por medio del
proceso de la Iniciación qué para nosotros los gnósticos comienza con la
entrada a los santuarios o Lumisiales, valiéndonos de las enseñanzas que dirige
y promueve el Avatar de Acuario "Samael Aun Weor".
En la época en que
el Iniciado Jesús dio sus enseñanzas a los devotos del sendero dijo: "Yo
soy el camino, yo soy la verdad, yo soy la vida, hubo por esos tiempos un gran
mago llamado Simón el Mago, lleno de poderes y grandes riquezas, quien
manifestaba a sus discípulos: "Si Jesús llegó a su padre por sus propios
méritos, yo Simón, también llegaré a mi padre por mis propios méritos y lo que
hizo fue seguir por el camino izquierdo, alejándose de su bienamado, este
peligro siempre está latente cuando los devotos del sendero creen que ellos por
sí solos pueden trascender la senda.
Para los que por
primera vez llega a sus manos esta sabiduría, les informamos que se requieren
seis meses de estudios preliminares, estudiando las obras de Samael Aun Weor y
poniendo en prácticas sus conocimientos, luego si da pruebas de que busca
realizarse a fondo, y quiere una vida superior, entonces, se le da entrada a
los Lumisiales mediante un proceso de adiestramiento especial.
Cuando el devoto
de la senda está preparado para el curso probatorio, la primera prueba que le
toca pasar es la de Guardián del Umbral o enfrentamiento con su propio Satán el
que ha sido nuestro guía y Maestro durante muchísimos siglos. Me recuerdo que
allá por el año de 1949, un discípulo del entonces Hierofante de Misterios
Menores Aun Weor, y después de más de cuatro meses de castidad absoluta fue
sometido a la prueba del Guardián un día 27 de julio. Se encontraba aquel
principiante en un lugar solitario, él estaba en lo interno, más no lo sabia,
cuando Invocó al Guardián del Umbral, éste no se hizo esperar, contaba aquel
principiante que primeramente sintió un frío de muerte, el tiempo que estaba
claro fue poniéndose cada vez más oscuro, aumentando también aquel frío y un
olor nauseabundo que lo hacía estremecer de pavor, sintió deseos de salir
huyendo, pero la fuerza Crística que ya había acumulado en su organismo por
medio de la trasmutación alquímica, Arcano A. Z. F., le dio valor para
permanecer en aquel lugar indeseable. De pronto vio que venía hacia él una
bestia con figura de simio, totalmente peluda, de cuernos en la frente que le
brillaban y trinaban cuando se movían, de nariz y boca como de mula, y le dijo:
De manera que me quieres abandonar? ¿Así me pagas lo tanto que te he
favorecido? ¿Me cambias por ese hombre que no conoces? Y él le contestó lleno
de pavor que sí lo abandonaba, la bestia se le abalanzó en actitud de ataque,
el principiante lo conjuró, pero de nada le valió aquella débil conjuración de
un hombre débil y atemorizado, pero se acordó que era un Chela del Cristo y lo
conjuró en nombre del Cristo y así retrocedió un poco, cada vez que se le
abalanzaba, pedía protección al Cristo y a sus amados Maestros y le decía: tú
no puedes ya contra mí, yo te venceré y la bestia se retiró profiriendo
amenazas de toda clase. La intranquilidad de aquel discípulo fue inmensa,
debido a que el Hierofante había salido con dirección a otra ciudad y esto
requería por lo menos tres días de ausencia, pero al regreso le preguntó y éste
le respondió: Os felicito, saliste bien de la primera prueba con el Guardián
del Umbral, este ser es tu propio satán, a él has servido y alimentado durante
muchos siglos, y ¿cómo lo alimento?, Preguntó el temeroso estudiante y el
Maestro le respondió, él se alimenta de tus bajas pasiones, sé nutre de
nuestros bajos deseos, pasiones morbosas, fornicación, adulterio, lupanares y
vida sucia, todo ello constituye los mercaderes del templo de que nos hablaba
el Cristo, comercian con nuestro propio templo, ahora te toca con el látigo de la
voluntad sacar fuera de tí a todos esos mercaderes que te tuvieron esclavizado
a Satán, ahora te toca vencerlos a cada uno de ellos si de verdad quieres
librarte del mal y tomar el camino blanco.
Por medio de esta
obra podremos visitar a todos los genios estelares, asistiendo al templo
corazón de las estrellas, pidiendo y trabajando con los ángeles estelares, para
que no seamos juguetes de las circunstancias, pero primeramente tenemos que
expulsar los mercaderes de nuestro propio templo, tenemos que aprender a
manipular en nuestro propio Altar. Para ello el devoto concurre asiduamente a
los rituales de los Lumisiales; allí aprende a amar y servir a Dios sobre todas
las cosas y al prójimo, se familiariza con esos rituales y más tarde comprende
que toda la información del rito del culto tiene intima relación con el altar
vivo y descubre maravillas inconfesables. El JACHIN y BOAZ de los altares se
requieren para el manejo de su altar y hasta llega el momento en que aprende a
dar los siete pasos que se requieren para trabajar conscientes en el altar del
Dios vivo y en presencia de la bendita diosa.
Con la doctrina de
la resurrección aprendemos a matar el cabro que llevamos dentro y así
formaremos con el tiempo el rebaño del Cordero Pascual. Así nos liberamos del
Señor del Tiempo para vivir una existencia infinita llena de felicidad eterna.
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